4 de agosto de 2005

Keith Jarret


Pensé en él y en su Köln Concert el disco que más he escuchado este año no lo escucho en la realidad pero mi mente lo evoca, bellísimo lo que logra con el piano, una partida sutil como una palabra que se tira al vacío, luego una ondulación y una ascención, una verdadera experiencia religiosa, lo gracioso es que no puse el disco yo, sino que mi hermana, una transmición de pensamientos y una transmición de gusto, es que después de escucharlo tantas veces imposible no enamorarse de él...
Ondas subidas y piques, melodías que me identifican plenamente, una ondulación que se da de un minuto a otro, tiempos, compases, silencios...

1 comentario:

Pablo dijo...

Keith Jarret es sencillamente sobre natural. Me impresiona cómo puede tener tal grado de vuelo en sus improvisaciones.

Una tarde -creo que llovía, igual que hoy- alguien me dijo "tengo la partitura del Köln Concert... ¿te interesa?" Mi boca debe haber llegado al piso como en aquellos dibujos animados. Al parecer hay un japonés que se dedica a desgrabar improvisaciones, y arremetió con Jarret y su Köln Concert.

Si bien soy pianista, el nivel de complejidad que tienen las piezas improvisadas de Jarret hace más que complicada su lectura e interpretación. Pero claro, aunque pudiera repetir las mismas notas que hizo Jarret, no sería la ejecución de Jarret, no tendría esa fuerza tan mística que logra darle al piano. Es una improvisación que no es mía, y por ende, prefiero poner el disco y escucharla. Nadie va a poder tocar una improvisación de Jarret como Jarret.

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Pablo Polis

Saludos.